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IGLESIA PARROQUIAL DE LA YUNTA: SANTA MARIA LA MAYOR

LA IGLESIA DE SANTA MARÍA LA MAYOR, PARROQUIAL DE LA YUNTA.

FORTUNATO MARTÍNEZ SANZ
https://orcid.org/0000-0002-1596-4983

La iglesia parroquial de La Yunta es un templo católico, construido en estilo barroco, bajo la advocación de Santa María la Mayor, diócesis de Sigüenza-Guadalajara.

El edificio se sitúa junto a la plaza pública de la villa, hacia su lado este. Está construido con mampostería de piedra caliza y sillares en las esquinas, unidos con mortero de cal y arena. La estructura de la cubierta, restaurada recientemente, es de madera, con soporte de tablazón para las tejas.
Tiene planta de cruz latina, de una sola y amplia nave principal, con transepto y crucero. En dicho crucero se levanta una bóveda semiesférica apoyada sobre cuatro pechinas, en las que hay unas pinturas que representan a los cuatro padres de la Iglesia latinos: San Ambrosio, San Jerónimo, San Agustín y San Gregorio Magno; de su punto
más alto cuelga la escultura de un querubín, que porta un gallardete con la Cruz de Malta.

El edificio remata en un ábside rectangular en su cabecera, orientada al este, por el que se abre la entrada a la sacristía, adosada a él, por el lado de la epístola. En ambos
lados del transepto se abren ventanas circulares para dar luz a la nave. La sacristía vieja se sitúa adosada a la nave principal por el lado norte y se accede a ella a través de una
entrada por el transepto en el lado del evangelio. En la pared norte de la nave principal, por el exterior, hay unas estelas 1 discoideas de piedra caliza, empotradas en el muro a
gran altura, insertadas como elemento decorativo; con paralelismo vasconavarro.
La cubierta de la bóveda semiesférica presenta forma octogonal al exterior, con ventanas por la cara sur para iluminar el interior; está coronada por una cruz de hierro
forjado.
En la zona de los pies del templo, se levanta un amplio muro de tres cuerpos, el último de los cuales, construido con sillarejos, es la espadaña, en la se abren dos huecos
con arco de medio punto que alojan las campanas. La espadaña tiene unos pináculos a ambos lados. A este cuerpo se le añadió posteriormente otro cuerpo de remate, bastante
tosco, para alojar una campana pequeña que da las horas del reloj.
Al templo se accede por una única entrada por la fachada sur, que presenta un arco de medio punto de grandes dovelas de piedra caliza, que arrancan de cimacios; está
sustentado por pilastras labradas. En la clave del arco está esculpida en relieve la Cruz de Malta y la inscripción “Año 1739”. Delante de la entrada hay un amplio patio abierto actualmente, pero antiguamente usado como cementerio anexo a la iglesia que estaba rodeado por un alto muro. La Real Cédula de 3 de abril de 1787, de Carlos III 2 , ordenando establecer los cementerios fuera de las poblaciones, al parecer no tuvo efectos prácticos, por la costumbre de las inhumaciones dentro, o lo más cerca de los templos, asegurando así la tutela de las almas de los difuntos.


En el mobiliario interior del templo sobresale el retablo mayor que, por sus rasgos estilísticos, se puede encuadrar en el estilo barroco churrigueresco 3 . Construido
con estructura de madera, dorada con pan de oro; presenta una abigarrada ornamentación de ramajes, follajes y frutos por toda su superficie, característicos del
estilo. Se levanta sobre un zócalo de piedra, más antiguo en apariencia; sobre éste se apoya un banco o predela y a continuación un gran cuerpo principal, culminando en un
ático. Verticalmente se divide en tres calles, delimitadas por columnas salomónicas, dobles en el centro y simples en los lados, adornadas con hojas de parra. Todas las
imágenes situadas en este retablo están policromadas.
En el banco se sitúa el sagrario en la calle del centro; en la calle de la izquierda una imagen de la cabeza de San Juan Bautista degollado, tallada y policromada con gran
realismo, encerrada en una urna de cristal, porque se saca en procesión el 29 de agosto y, en la calle de la derecha, un mediorrelieve que representa la Huida a Egipto.

En el cuerpo principal, en la calle del centro, en un lugar destacado, por ser la patrona del templo, sobresale la imagen de la Virgen María con el Niño Jesús en su
brazo izquierdo, de bella factura; está dispuesta sobre una peana, situada en una gran hornacina entre dobles columnas salomónicas; a la misma altura, en hornacinas más
pequeñas, en la calle izquierda está San Juan Bautista y en la derecha San Francisco Javier.

El ático culmina el retablo con un Calvario situado entre dobles columnas salomónicas más pequeñas, destaca la talla de Cristo en la cruz en el centro, flanqueado
por la Virgen Dolorosa y San Juan Evangelista, todas de gran expresividad.
En el transepto, al brazo del lado de la epístola, hay dos altares barrocos; uno dedicado a la Purísima y en el otro destaca una talla anónima de Cristo crucificado, de bella factura. En el brazo del lado del evangelio se sitúa el altar dedicado a la devoción del Santo Cristo del Guijarro, venerado con fervor por los yuntanos, con un retablo barroco en el que están las imágenes de la Virgen del Carmen y de la Virgen del Rosario.


En la nave principal hay enmarcadas varias pinturas en lienzo, dispuestas a lo largo de la bóveda de cañón y cuatro retablos barrocos más sencillos, con altares: en el lado de la epístola, dedicados a Santa Bárbara y a San Antonio de Padua y en el del evangelio a San Roque y a la Virgen del Pilar. A los pies del templo se levantan el coro alto y la repisa del órgano a los que se accede por una escalera abierta en el muro, que sube hasta el campanario. El baptisterio, con la pila bautismal, se sitúa bajo el coro.

El órgano histórico está ubicado en el lateral del coro del lado del evangelio, frente a la puerta de entrada. Fue construido a partir del año 1793 y siguientes, por el organero Bernardo Verdalonga (o Berdalonga, como figura en su firma), vecino de Guadalajara, miembro de una famosa familia de organeros, siguiendo la tradición y peculiaridades del órgano barroco ibérico.

Como era norma hasta finales del s. XVII para un templo modesto, tiene el teclado clásico de 45 notas, con una extensión cuatro octavas y registros partidos para la mano derecha y la izquierda. El mueble, de estética neoclásica, lo construyó José Muñoz, vecino de Molina.
Sobre la construcción del edificio los datos disponibles son fragmentarios; respecto a la financiación de la construcción no se sabe si lo fue en su totalidad por la
Orden de San Juan, como propietaria del templo, o si hubo alguna contribución específica de los vecinos a tal fin.
En cuanto a la cronología, por un lado, la fecha inscrita en la clave del arco de laportada, 1739, parece indicar que, al menos la nave principal, estaba ya terminada en esa fecha, posiblemente con la bóveda semiesférica y el ábside. Sin embargo, seconservan en el Archivo Municipal dos documentos 4 que indican que posteriormente, la Orden decidió ampliar el templo, construyendo el transepto con sus dos capillas colaterales a uno y otro lado y la sacristía nueva que está del lado de la epístola; las obras se debieron finalizar antes de enero de 1760. En este caso consta que el autor de esta ampliación fue José Ortiz, maestro albañil, residente en la villa de Monreal, en Aragón.
Por último, cabe señalar que, según la referencia documental de uno de los testamentos 5 de entre los protocolos de la escribanía de la villa, conservados en elArchivo Municipal, a finales del siglo XVI (1597), la iglesia que existía entonces, estaba bajo la advocación de San Juan Bautista, por lo que, en algún tiempo posterior secambió a Santa María la Mayor. Esa referencia también indica que, probablemente en el mismo lugar, existió un templo anterior, del que no sabemos si se demolió para edificar el actual o si se conservó parte de él para ampliarlo. También nos informa de la costumbre, ya generalizada en la España del s. XVI, de sepultar en el interior de las parroquias.

Plaza del Ayuntamiento s/n,
19361 La Yunta, Guadalajara

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