La primera noticia que aparece sobre su construcción en el Libro de Fábrica de la iglesia, data de 1793 cuando en la visita parroquial de ese año, el vicario Juan Martínez Valera ordena “que se ponga un órgano decente” . Al año siguiente, ya aparece en las cuentas una cantidad de dinero destinada a la construcción del instrumento: “es datta quatro mil reales que dio este mayordomo a Bernardo Berdalonga vezino de Guadalajara”. “A Joseph Muñoz vezino de Molina escultor por cuenta de la caja del organo le entrego quatrocientos y setenta reales” .
En 1800 se le dan a José Muñoz “doce medias de trigo a precio de veinte y nuebe reales la fanega” . Pero hasta 1806 no comienzan las obras para emplazar el órgano en su lugar definitivo. En esta fecha se le pagan 27 reales al organero B. Verdalonga por “deliniar y trazar la repisa” , y “trescientos reales que se dieron al organero para hir trabajando” .
En 1807 se gastan 132 reales “para pagar a los maestros que hizieron la repisa y otros remiendos que gastaron seis dias”, más 136 rs. de “diez jornales de dos peones que dieron maniobra a los maestros y otro peon con una caballeria para traer agua otros seis dias, a once reales por persona y caballeria”; 63 reales “de qu[a]tro pares y medio de mulas que fueron a Molina por la caja del organo a catorce reales par” y 40 rs. de “hir el mayordomo cinco dias a Molinaa a diligencias de la Yglesia con el organero y escultores” . También en este mismo año se coloca la caja del órgano; por esta operación se pagan 40 rs. al escultor y un oficial, y 56 rs. a dos peones que les ayudaron durante cuatro dias . En “traer y llebar los escultores a Molina dos dias con dos mulas” se gastan 28 rs. de vellón. Así mismo en 1807 se gastan 3.200 rs. para pagar al organero y 786 rs. para pagar al escultor de la caja, además de 375 rs. de “hir dos hombres a Guadalaxara con tres caballerias”
En 1808 todavía continuaban los trabajos para la construcción del instrumento; los gastos de este año en él son los siguientes: 322 rs. que se pagaron a los pintores por pintar la caja del órgano, más 46 rs. de su manutención; 18 rs. a los arrieros de Torrubia por traer a los organeros; 2.300 rs. del último plazo que se pagó al organero; 480 rs. de 48 dias que estuvieron los organeros (maestro y ayudante) por su manutención; 246 rs. al escultor José Muñoz por la caja, pagados “a cuenta de los doscientos ducados que a costado la caja del órgano” . Por traer el material para el órgano desde Guadalajara se pagaron 830 rs. a tres hombres con mulas . Al parecer en este año se completó la colocación del instrumento porque en las cuentas de 1809 se pagan 612 rs. a Francisco Pérez, anterior mayordomo “por la deuda que le debia esta Yglesia de cuando se puso el órgano” .
Durante 1808, el año en que más se gastó en su construcción, de los 6.240 rs. que se emplearon en gastos totales de la iglesia, 4.923 rs. lo fueron en la construcción y colocación del órgano . En total se pagaron al organero Bernardo Verdalonga durante el tiempo que duraron las obras, 9.800 rs., más los gastos de manutención y desplazamientos.
Finalmente, en 1818 se pagan 140 rs. al organero “por afinar y desmontar el órgano”
Como referencia para valorar el coste de la construcción e instalación del órgano se puede indicar que el sueldo anual de un carpintero o albañil en 1808 rondaría los 2700-2800 reales, tomando como base un jornal diario de 8 a 10 rs. y calculando por lo alto 280 días de trabajo por año .
El órgano de la iglesia parroquial de Sta. María la Mayor de La Yunta fue construido por el organero Bernardo Verdalonga (o Berdalonga, como figura en su firma), siguiendo la tradición y peculiaridades del órgano barroco ibérico. Como era norma hasta finales del s. XVIII para una iglesia modesta, tiene el teclado clásico de 45 notas, con una extensión cuatro octavas, del Do1 al Do5 y registros partidos para la mano izquierda y para la mano derecha, que son los siguientes:
Mano izquierda Mano derecha
Lleno Corneta
Diez y novena Lleno
Quincena Quincena
Violón Docena
Flautado Violón
Bajoncillo Flautado
Dulzaina Clarín
Dulzaina
José Verdalonga Romero, nacido en Guadalajara, fue el fundador de una destacada familia de organeros de los siglos XVIII y XIX: los Verdalonga.
Continuaron con la tradición artesana sus hijos, Juan Francisco, Bernardo y el más famoso, José Verdalonga (hijo), constructor de los órganos del Emperador de la catedral de Toledo (1791) y el hijo de este último, Valentín, que trabajó en el de la catedral de Sevilla a principios del s. XIX.
Bernardo Verdalonga, natural y residente en Guadalajara, también construyó los órganos de Montejo de Tiermes (Soria) en 1787, Paones (Soria) en 1793 y Judes (Soria) en 1810 y restauró los de Escalonilla (Toledo) en 1799 y Fuentelsaz (Guadalajara) en 1807. Bernardo y su hermano Juan Francisco, trabajaron juntos en la restauración de uno de los órganos de la catedral de Sigüenza.
Fortunato Martínez Sanz
Lic. en Geografía e Historia UCM
https://orcid.org/0000-0002-1596-4983