EL EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO
FORTUNATO MARTÍNEZ SANZ
https://orcid.org/0000-0002-1596-4983
Se trata de un edificio de nueva construcción, situado en un lugar destacado del casco urbano, junto a la plaza pública. Se construyó en los años ochenta del s. XX sobre el solar de 291 m 2 que ocupaba el antiguo edificio de las “casas de la villa”, que fue demolido por su estado deteriorado. Tiene unos 490 m 2 construidos, con muros exteriores de piedra y mortero de cemento, y cubierta de teja. Se distribuye en dos plantas sobrerasante, de construcción moderna, aunque en estilo rústico, con carpintería exterior de madera.
Tiene entrada a las dependencias administrativas de la planta primera por una puerta en arco de piedra y verja de hierro por el callejón que baja a c/ Cantarranas.
La fachada principal con un balcón y ventanales, da a la plaza y se accede por una amplia puerta de madera a la planta baja, donde se ubican el bar y el salón de usos múltiples.
Históricamente, el concejo de La Yunta se reunía para tratar los asuntos del gobierno municipal al aire libre, en la plaza pública, en el modo asambleario tradicional de concejo abierto, convocado a “son de campana tañida”. Hay constancia documental de que así se venía haciendo por costumbre, en 1620, como consta en la carta de poder 1 que, en ese año, dio el concejo para un pleito con la villa de Molina.
Por tanto, hay quesuponer que el antiguo edificio, debió construirse en algún momento posterior, entre 1620 y 1691, ya que, en este último año, el concejo se reunía en dicho edificio. La expresión que se usaba era “juntos y ayuntados en las casas de la villa”; en 1700 se añadía la coletilla “como es uso y costumbre en ayuntamiento y capítulo” 2 .
Dicho edificio demolido tenía dos plantas, una bajo rasante, con entrada independiente por el callejón de c/ Cantarranas y una ventana enrejada que daba a la plaza; se usaba como almacén y, en tiempos recientes, también como salón de baile y otros usos varios. La fachada de la plaza estaba recorrida por poyos de piedra que, en el buen tiempo, se convertían en el mentidero de la villa. Por otra entrada independiente, en el mismo callejón, se accedía a la primera planta, a través de una portada en arco de medio punto y grandes dovelas de piedra; ahí se ubicaban las distintas dependencias del ayuntamiento, incluida la cárcel pública que tenía el concejo debido a su status jurídico de villa , desde al menos el año 1589. Por ello, sus dos alcaldes ordinarios, propuestos anualmente por el concejo y nombrados por el comendador de la Encomienda de Peñalén, en la que estaba comprendida La Yunta, ejercían la jurisdicción civil y criminal, en primera instancia, en el territorio del término municipal.